Dentro de poco, la literatura volverá a mí y yo tendré que reparar, nuevamente, en ella. ¿Cuánto hace que un hábito sustituyó a otro y yo escribo, apenas, de remolinos señoriales, tecnologías y malabares actuales? No conozco la respuesta, pero anticipo un poco de mi futuro entre asignaturas obligatorias, veladas sin dormir, leyendo poetas, literatos y ese otro tipo de remolinos, de aguas sin descanso de la otra esfera del ser.

¿Y por qué todo esto ahora? Memorias isleñas. Pasado acercándose.

Acabo de leer un mensaje que ha enviado un amigo con evocaciones de Antonio Porchia y que pueden leer en Página 12, aquí. El enlace a la página de Porchia no funciona, pero pude encontrar el website. Aquí está. En el mensaje, leo:

“Cuando eran los tontos de aquel mundo los dueños de aquel mundo, al pasar por aquel mundo sólo pedían a los tontos de aquel mundo, dueños de aquel mundo, que los dejaran pasar. Y casi siempre eran tontos de aquel mundo los dueños de aquel mundo”.

Les dejo una imagen de uno de los manuscritos. No dejen de entrar, buscar y leer.