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No voy a saltar a Juanes y su concierto en Cuba, claro está. Aún en contra de mi voluntad, ya imaginarán. Porque una cosa es el circo, la tramoya y los malabares que se levantan, pican y se extienden, y otra muy distinta esa isla y su gente por la que yo apuesto.

Yo enfoco en la isla y su gente; y mucho menos, en el circo de los medios, de los políticos, de los comentadores, de los promotores de esto y de aquello; y del amargo cantar de las víctimas y de sus victimarios de esto o aquello. Por esa única razón yo no puedo estar en contra o a favor de Juanes y su concierto. Me parece una caricatura triste, y la controversia, otra más del pan y el circo que no resuelve nada y hace olvidar el problema central: Cuba. Juanes entró en el juego porque quiso. Y en el caso Cuba, si vas a entrar en el juego como ‘extranjero’, al menos tienes que haber recibido el entrenamiento adecuado en el quehacer de las hipérbolas y en las consecuencias de los hechos hiperbólicos.

En cuanto al circo de la isla, también me dan pena las caricaturas. Andamos todos, le decía a una amiga, como los soldados que regresan de la guerra. Enfermos. Puro PSTD (Post Stress Traumatic Disorder). O peor, porque después de la guerra, que ningura ha durado 50 años, los soldados tienen tratamientos intensivos para superar el PSTD e integrarse socialmente. Nosotros, pues llevamos más de 50 años en una orilla y en la otra alimentando el PSTD como algo natural, comestible e irrevocable.

Yo imagino a Cuba y a los cubanos dentro de 200 años. Pura proyección que me ayuda a convivir con este presente, tantas veces inhumano, que se extiende demasiado. Esas generaciones del futuro tendrán montañas de pan y circo de PSTD. Poco constructivo del pasado (que es el presente de hoy) en qué aferrarse.

Mi apuesta, si hago una es por esa Cuba dentro de 200 años. Y por eso me importa un bledo Juanes, Silvio, los comentaristas y malabaristas de aquí y de allá. No veo la TV. Que cante en que quiera cantar. Pero para cantar, deben saber que ‘la regla’ moja y salpica. Y si no quieres manchas, mejor usar la campana del experimento que te aisla de piratas y corsarios hiperbólicos.

Los reflejos condicionados pueden volverse letales. El PSTD arrasa. Allá ustedes, los del circo de allá y de aquí, y lo que comen y brindan.