salud-hall-greenFlorida, definitivamente, tiene dos territorios… En el norte, pues ya saben, salarios, servicios, y otros ‘suplementos’ superan los del sur. El norte es el centro de las ‘reformas’ que también incluyen al sur, con su movimiento demográfico perenne, con más pobreza, más corrupción, más dificultades para lograr reformas adecuadas y efectivas para problemas geográficos específicos. Y como hay de todo en la villa del señor, y en la villa de toda la Florida cuentan todos (a veces), en la salud, por ejemplo, andamos mal, muy mal. Tan real es la situación cotidiana que en Florida que tenemos 3.8 millones de personas sin seguro médico. Y cuenten los que se suman, uno a uno, con el desempleo que llega ya a 11%.

En estas tierras floridanas, el gobernador Charlie Crist anuncia con bombo y platillo su nuevo modelo de seguros que considera casi perfecto. Ha negociado con las aseguradoras privadas y ha logrado un 10% de descuento para sus planes. Y estos son los planes de Crist, pueden analizarlos tranquilamente. El que menos cuesta, $155 cubre… casi nada, por supuesto. Y de lo que no habla Crist cuando promociona sus planes estupendos es de los deducibles. El que menos cuesta, $3,000. Mi preocupación y la de muchos floridanos, es que el costo del seguro médico en la Florida es el tercero más alto de todo el país. Y Florida, ya sabemos, es uno de los estados más pobres de la nación.

Si esta es la mejor negociación que puede lograr el gobernador, a pesar de que las compañías de seguros han hecho zafra de ‘profits’ en Florida con aumentos inverosímiles de las pólizas durante la última década, yo no sé donde estoy parada. ¿Qué los seguros han aumentado cuatro veces más rápido que los salarios? ¿Y qué decimos de la comida, la gasolina, la renta, los impuestos, los otros seguros, la electricidad, la vida en general?

La realidad de todos los días es más indiscutible que la tendencia a la mezquindad y la codicia insistente y extrema que plaga las ‘negociaciones’ en los puntos neurálgicos de la nación, y entre ellos, en el punto crucial de la Florida: Tallahassee. A realidad fragmentada, ganancia de los pescadores. Habría que agregar que la realidad en Florida es una e incluye la realidad peculiar del sur. Otra cosa muy distinta, contemplar la manera de enfrentar la realidad en el norte, en Tallahassee, en Washington de nosotros, los de la Florida del sur.

Yo sigo sin seguro médico. Y seguiré sin él hasta que pueda pagar uno. Mi sueldo se va completamente en renta, pago de auto, pago de seguro de auto, gasolina, electricidad, teléfono y comida. Esa es mi realidad, señor gobernador. La suya, pues ya sabemos que es otra y muy distinta. Y extiendo mi malestar a esos negociadores del pueblo (que no es lo mismo que representantes con deseos de negociar lo mejor para su pueblo) en Tallahassee, y en Washington, claro está. Nota: Ahora que el gobernador envía a ‘su mano derecha’ George LeMieux para sustituir a Mel Martínez en el Senado, tenemos la oportunidad de ver el voto. Y el voto habla, no digo yo si habla. Observen los de Mel, que yo, en lo personal, pienso que tuvo su infierno entre lo que hubiera querido hacer y lo que obedeció en contra de su comunidad. Si chequean los votos de Mel, ya sabrán de lo que hablo.