f-0229Mientras en Washington se habla, se discute, se distorsiona, se miente y se politiza el costo del “sistema” de salud, y se habla poco de la salud y la menera de curar, y uno de cada seis americanos no tiene seguro médico, leo algunas cosas sobre la forma de curar y las medicinas que alivian y venden. Leo sobre la efectividad de estas medicinas, sobre mercado inmenso y píldoras que cuestan como si fueran de oro. Y entre las lecturas, resalto esta de Wired, simple resumen, donde se cuestiona la efectividad de algunas drogas frente al placebo.  Algunos experimentos han estado demostrando (y ya tenemos suficientes datos acumulados por más de dos décadas) que una píldora de azúcar (respuesta al placebo) a un grupo ha sido más eficaz que la supuesta medicina (la nueva droga) que toma el otro grupo del experimento. La ironía está en que este método de confrontar placebo con nueva droga es rutinario para los experimentos con las nuevas medicinas. Placebo contra nueva droga. ¿Cuál de los dos es más eficaz?

El efecto placebo no es mágico ni sobrenatural. Tampoco una píldora de azúcar curará un cáncer. Pero la justa medida y el tratamiento adecuado brilla por su ausencia muchas veces. Mejor seguir con las drogas y sucumbir a la letanía del mercado de drogas: droga nueva, miles de billones en ganancia, gente enferma o muerta, demanda, pago en millones (que siempre es una fracción de la ganancia)  y aquí no ha pasado nada. Mañana, otra nueva droga y el ciclo continúa.

Años de estudios pudieran acelerar algunos cambios en el proceso. Y este asunto de la efectividad del efecto del placebo pudiera transformar algunas cosas.

Big Pharma debe de estar descontenta. En dos décadas, lo único que ha logrado es drogar al paciente.  Aunque siempre ha encontrado caminos para seguir inventando en sus laboratorios enormes montañas de ganancias con nuevas y ‘milagrosas’ drogas, aunque algunas se hayan convertido en letales, sigue el mismo proceso. ‘Placebos Are Getting More Effective. Drugmakers Are Desperate to Know Why‘:

Despite historic levels of industry investment in R&D, the US Food and Drug Administration approved only 19 first-of-their-kind remedies in 2007—the fewest since 1983—and just 24 in 2008. Half of all drugs that fail in late-stage trials drop out of the pipeline due to their inability to beat sugar pills.

La industria farmacéutica, como todos sabemos, ha creado droga tras droga para atenuar las enfermedades. La cura… esa es casi un milagro. La insistencia de las investigaciones de más de dos décadas ha sido enfocada en atenuar la enfermedad, no en erradicarla. Si así fuera, enfermedades como el cáncer y el sida ya hubieran sido controladas.

Pero el artículo que leí en Wired relacionado con la ‘respuesta al placebo’ sobre “el sistema nervioso’ deja ver cuán importante y potente es nuestro cerebro:

Ironically, Big Pharma’s attempt to dominate the central nervous system has ended up revealing how powerful the brain really is. The placebo response doesn’t care if the catalyst for healing is a triumph of pharmacology, a compassionate therapist, or a syringe of salt water. All it requires is a reasonable expectation of getting better. That’s potent medicine.

Negritas mías. Placebo: sustancia inerte e inocua usada en experimentos controlados para probar la eficacia de otra sustancia (Merriam Webster Diccionary).

Más, que vienen hablando de esto desde el 2008:

‘Expensive’ Placebos Work Better Than ‘Cheap’ Ones (ABC)

Do Antidepressants Work Better Than Placebos? (WSJ)

Antidepressant drugs don’t work – official study (Independent, UK)