codex-sinaiticusListo y accesible online para aquellos afortunados eruditos que entiendan el griego antiguo. Los demás, seguiremos dependiendo de la escritura de versátiles entendidos y del esfuerzo sumo de los traductores, y hasta de su entelequia, porque acabo de ver un ejemplo de una hoja de Génesis y lo que queda ahí de texto es un tercio.

El Codex Sinaiticus, o Códice Sinaítico es la biblia más antigua que se conoce. Lo impresionante del trabajo consumado de Alemania, Gran Bretaña, Rusia y Egipto es que se hayan puesto de acuerdo para unir los pedazos que andaban entre esos cuatro países y que podamos digitalizar y conservar en imágenes de alta resolución los documentos antiguos que han sobrevivido de milagro.

En mi caso personal, hace tiempo no espero la revelación  a través de traducciones y mi comunión con la divinidad es personal y sin intermediarios. Aún así me fascina tanto la arqueología y me resulta tan curiosa la manera en que los pueblos escriben sus historias y generan sus leyendas y mitos que si volviera a nacer estudiaría Arqueología, Teología y otras -logías y -sofías relacionadas. Hasta trataría de convertirme en políglota de todas lenguas muertas que lograra aprender e intentaría desentrañar los inicios y el florecimiento de las tantas teorías conspirativas, de las sociedades mistéricas, de las logias y cuestiones por el estilo. Soy una eterna alumna, y para estos quehaceres, la vida es mi mejor regalo y límite.

Esta vida no me alcanza para todo lo que quisiera hacer y les cuento más. Así como siento motivaciones peculiares para descubrir qué simbolismos especiales anidan en cada colectividad, cómo se utilizan, consumen, veneran, y decoran pasados, me gustaría estudiar también Genética y cuanta ciencia exacta irradie luces sobre la inclinación de los hombres, especialmente, esta, su perseverancia para quemar libros. Todo tipo de libros.

Si algún espectáculo se ha repetido desde que comenzamos a escribir son las hogueras, y pergamino y libro, uno tras otro, convertidos en cenizas. Algo habrá ahí entre las neuronas humanas o a lo mejor se aloja en otra parte más delicada, por ejemplo, en el hígado–esperemos que no ande en otra parte–, que pugna por los siglos de los siglos y se debate entre la devoción para conservar la memoria colectiva y el empeño por destruirla. Algo tan paradógico como “amo mi libro y odio tu libro, que viva mi libro, que se queme tu libro”, se hereda, generación tras generación.

Volviendo al Códice Sinaítico, se descubrió en 1844. Y fue escrito en el siglo IV (1.600 años de antigüedad).

Una de las mejores revelaciones de esta noticia es indirecta y la prensa casi no le ha hecho caso. El monasterio de Santa Catalina del Sinaí, en Egipto, guarda y custodia joyas valiosísimas, muchísimos manuscritos coptos, pero también dice conservar una carta de Mahoma dirigida a los cristianos que vivían en Egipto y numerosas reliquias ortodoxas. En el monasterio coexisten, según la BBC: “…3.500 volúmenes escritos en griego, copto, árabe, armenio, hebreo, georgiano, siríaco y otras lenguas”,  tesoros antiguos de “las tres grandes religiones monoteístas: judaísmo, cristianismo e islam”.

Y volviendo de la conservación a la destrucción de los libros, objetos de arte y la memoria mitológica e histórica, la última catástrofe ocurrió en la Biblioteca de Bagdad. Fernando Báez tiene un libro llamado Historia Universal de la destrucción de libros, lectura obligatoria para los que aman la preservación.

Enlaces relacionados:

Website del Codex Sinaiticus http://www.codexsinaiticus.org

Codex Sinaiticus – Wikipedia, the free encyclopedia http://en.wikipedia.org/wiki/Codex_Sinaiticus

Catholic Encyclopedia: Codex Sinaiticus http://www.newadvent.org/cathen/04085a.htm

British Library http://www.bl.uk/