uninsured

Mientras la prensa, la administración de Obama y la oposición dirigen sus misiles a los costos de la reforma de salud tan necesaria, pocas voces discuten la verdadera metamorfosis, la necesidad de mejor acceso y mejor calidad en cuidados de salud para todos los americanos. No tengo seguro médico, ya les he contado. Y ando con un pie adolorido, sepultado en una bota por dos semanas más, después de la visita al ortopédico y cinco radiografías. Agrego una semana sin trabajar, que no cobraré. Nadie más interesada que yo en soluciones de salud a la que pueda tener acceso. Aunque tenga que pagar. Lo que no es posible es que tal y como andan los precios, no pueda pagar por una póliza que sobrepasa el 60% de mi salario. Por eso miro con toda la distancia posible ambas retóricas en la recién estrenada discusión nacional de la ´reforma de salud´. ¿Y qué pienso?

La salud en Estados Unidos es un negocio en el que, básicamente, deciden las aseguradoras y la industria farmacéutica que dedican millones a las campañas electorales de ambos partidos, además de un lobby intenso en Washington para influir cualquier legislación concerniente a sus negocios. En ese panorama, el predominio de estos dos grandes grupos se extiende a los trabajadores de la salud y a los médicos. No son todos, pero participan suficientes personas redactando estudios y recetando medicinas y exámenes y terapias como para ver la dimensión draconiana del asunto. Pero los americanos seguimos confiando más en el juicio de los médicos para esta reforma. Al final, si hay que pagar mejor a alguien por su excelente calidad en cuidados, preferimos a los médicos y a los trabajadores de la salud.

Pero no será fácil romper la gravedad del cerco de aseguradoras y farmacéuticas que prioriza negocio sobre salud, llámese plan de gobierno o plan privado. Llámese subsidios o estímulos o excepciones de impuestos, siempre son las arcas públicas las que al final terminan desembolsando cantidades extraordinarias para mantener una industria de salud que se esfuerza poco por la calidad de vida de los pacientes y mucho menos en reinventar un sistema de salud básica accesible.

Tenemos el oneroso lugar 36 en el mundo, según la World Health Organization. Y el lugar 15 según Commonwealth Fund. En todos los enfoques nacionales de esta reforma que curiosamente desdeñan diferentes opciones en otros países, la paradoja se mantiene. Lean más detalles en The Isolationism of Health Reform, que prevé el futuro de la susodicha reforma:

Whatever bill the Senate finance committee produces, it is all but certain that it will fall short of the international norm in two regards. It won’t get health care spending down anywhere near to what it is even in Switzerland, and it won’t provide the uninsured and the underinsured with anything close to the easy access to health care enjoyed in other industrialized countries.  

Negritas mías.

La “reforma de salud” del país que explican los medios de comunicación diluye el debate principal en costo, costo y costo.  Reforma de salud o maquillaje para el mismo sistema que no funciona. Estados Unidos dedica $1 de cada $6 en salud, más que cualquier país desarrollado. El mundo desarrollado, que hace años decidió acoger el “socialismo” de la salud gasta menos, tiene a todos asegurados y los precios de los servicios y las medicinas no alcanzan la otra galaxia, como sucede aquí. ¿Usuras con la salud de los americanos y luz verde a chorros de financiamiento para las mismísimas personas que llevaron el país a la bancarrota? Hum, esa cuenta mal sacada nos paraliza. Estados Unidos le ha dedicado más de $12 trillones al sistema financiero sin cambiar casi las regulaciones (aún esperamos por ellas) y esto de las tuberías de ayuda al sector financiero comenzó antes de noviembre. Y sigue, o sea, es  ´bipartisan´ excepto en el estímulo (700 billones) que es lo único que critican de todo el paquetón.

employer premiums

De los seguros, algunos números. En 1993, el presupuesto de salud costaba $900 billion (Medicare y Medicaid). En el 2007 estaba costando 2.2 trillones. En 1993, el promedio de un seguro medico costaba $3500. Ahora cuesta $7500. Los planes actuales acogen al “hombre del medio”, o sea, las aseguradoras obtienen reducciones de impuestos y además, subsidios públicos para sus planes privados como es el caso del Medicare Advantage. Nosotros recibimos un oscuro híbrido cuyo costo sube y sube anualmente y que resulta frustrante para desentrañar qué cubre y qué no cubre.

Dentro del país tenemos disparidades en los costos y ahora, además existe un estudio del Institute of Quality Improvement que en 1993 no existía con datos recopilados por años. El promedio por paciente a nivel nacional es de $46,412. En Miami y Los Angeles, el promedio por paciente excede $71,000. Además, el estudio sugiere que los pacientes se sienten peor y son más infelices con más doctores, drogas, exámenes médicos, terapias. Kaiser Family Foundation reporta que el promedio nacional de una póliza de seguro médico alcanzó en el 2008 $9,326.

Hace poco les hablé del turismo médico. Los americanos están viajando a otros países para recibir una amplia gama de cuidados médicos, desde cirugías hasta tratamientos dentales y de estética. Ver Gallup/opinón.

El tercer punto es la salud general. La calidad del sistema, de las medicinas, el monitoreo efectivo de los estudios clínicos, la desaparición de tantas drogas que no curan y tienen peligrosos efectos secundarios, y sumen aquí todo lo relacionado con una atención adecuada.

Prepárense para el spin de izquierda y derecha. ¿La realidad? En esta “nueva era” el malestar popular se pudo medir el pasado noviembre, después de ocho años de un reinado, giró completamente hacia el otro reino, Obama (léase Dems) 365, John McCain 173 en votos electorales. No olviden estos números porque pudieran ser mejores o peores en 2010 y 2012.

Mientras la prensa, la administración de Obama y la oposición dirigen sus misiles a los costos pocas voces discuten la verdadera reforma, el mejor acceso y la mejor salud de todos los americanos. El debate recién comienza, pero resulta imposible tapar el sol con un dedo.

Gráficos de National Scorecard US (Common Wealth Fund) 2006

Enlaces:

National Scorecard US (Common Wealth Fund)

AMSA Scorecard http://www.amsascorecard.org/

Gallup Health Care

Global data

Informe sobre la salud en el mundo (WHO)

Reporte 2008 (WHO)

Update: June 18, 2009 1:36 AM.- Agrego enlace a The Miami Herald y The New York Times sobre el AMSA Scorecard (relaciones de las escuelas de medicina y la industria farmacéutica):

Study finds inadequate ethics policies at Florida medical schools

http://www.miamiherald.com/news/florida/story/1100824.html

Survey of Medical Schools Is Critical of Perks

http://www.nytimes.com/2008/06/03/health/03conflict.html?_r=1

UPDATE 2: 21 de junio de 2009.- Agrego las últimas encuestas, América quiere reforma de salud, aunque los números no difieren mucho de los de 1993, en la segunda vuelta, 15 años de otras ‘probadas’ definen algunos puntos. Les dejo los enlaces, REUTERS, The New York Times recordando que tenemos ya planes públicos. Boston Globe sobre el debate “público o privado”. CBS Poll. Y Pew, con 61% de los americanos (6 de cada 10) diciendo que están de acuerdo con un seguro público garantizado para todos los americanos. Entre los republicanos, 32%, entre los independientes, 60%, entre los demócratas, 82% apoya un seguro público.

Nota: Voy a seguir actualizando este post con más detalles nuevos.