CHARITY

El estudio de U.S. Bureau of Labor Statistics’ que publica McClatchy Newspapers devela que los más pobres donan más que los más ricos. Los pobres ($10, 531) donan un 4.3% de sus salarios, los ricos ($158,888), donan un 2.1%. El estudio no contempla la ayuda monetaria que envían los inmigrantes y que ascendió a $100 billion (100 mil millones) en el 2007.

Una de las mayores sorpresas con este estudio es que los pobres usualmente no reciben deducciones por sus donaciones. Los ricos, reciben deducciones de sus impuestos. Y en la comparación, por cada $1 que los pobres entregan como caridad, los ricos, después de deducciones entregan solamente 65 centavos.

Imagino que mucha gente que lee esto sabe de qué se trata terminar el mes y dedicar una porción de lo ganado a la familia o a otra organización de caridad. En casa, atendemos todo lo que podemos a dos viejitos en Cuba. Medicinas, dinero, comida, ropa. En ese orden. Yo dono por el trabajo a la United Way y a UNICEF anualmente desde hace años. Con la UNICEF comencé en Cuba, comprando sus postales y agendas. Seguí haciéndolo en México. Sigo aquí, mal que bien. De más está decirles que yo entro en la categoría de ‘no deducciones de impuestos’.

¿Cómo lo hago? Ni idea. No tengo un centavo extra, pero los viejitos que cuidamos y algún niño más que necesitado de agua, de una vacuna, de libros, sobreviven. Unos pesos más o menos no van a cambiar mi vida, pienso. Pero unos pesos más o menos hacen la diferencia en la vida de otros.

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Vía Consumerist

America’s poor are its most generous givers