Padre-Alberto

Sólo quiero dejarles lo que pienso y siento sobre el acontecer que estremeció Miami: TV y Notas publica fotos del Padre Alberto, tan amado y tan codiciado por guapo y Miami tiembla. Primero, pienso que TV y Notas es una revista amarillista. Y que esos paparazzis viven de destruir vidas ajenas. Segundo, siento mucho lo que le ha pasado al Padre Alberto por culpa de todas las contradicciones sin resolver que aún profesa el Vaticano especialmente en lo refrente a la sexualidad y por todas las inconveniencias que semejante doble vida del sacerdote, tarde o temprano, saca a la luz pública. Inmeditamente recordé al rey del Pequeño Príncipe de A. Saint-Exupéry. Las órdenes que se dan siempre deben ser órdenes razonables.

Pienso que muy bien tanto paparazzis como TV y Notas hubieran podido decidir no publicar esas fotos y hablar primero con el Padre Alberto que no es un delincuente ni un sacerdote pedófilo ni nada por el estilo, todo lo contrario.

Y también pienso y siento que la obstinación de la Iglesia Católica sobre la abstinencia y su empecinamiento en obligar a sus sacerdotes a mantenerse sin familia responde a consideraciones económicas y no de fe. No quieren sostener una mujer e hijos, quieren sostener solamente a un sacerdote.

Al reino de dios lo que es de dios. Y al reino de los hombres, sacerdotes incluídos, lo que le corresponde. Mezclar reinos y obligar a los hombres a ser parecidos a sus dioses no solamente es inhumano, es un pecado de mortales. Los hombres no son dioses. Ninguno. Los sacerdotes son hombres. Su palabra es la más cercana a la palabra de sus dioses, pero no es la palabra suprema.

Dejen al Padre Alberto en paz. Y yo le deseo, padre, una vida amorosa como se merece. En este reino humano. Este es el siglo XXI. Y eso del voto de castidad del sacerdocio —al igual que la prohibición de oficiar en las mujeres— sucedió mucho después de que los ancestros católicos cristianos predicaran. Eso del voto de castidad es pura estrategia del Vaticano y en este caso de amor, no voy a entrar en esos detalles.

Y si detrás de esto hay agenda o no hay agenda, como he escuchado por ahí, a mí, personalmente, no me importa. El Padre Alberto fue querido en el pueblo y seguirá siendo querido, fíjense bien, por los siglos de los siglos. Las discusiones o conversaciones sobre los hábitos, la castidad y las resoluciones ecuménicas del reino de los hombres las dejo para otro día.

Fotos de The Miami Herald.

Update: 10 de mayo, 2009._ El nombre de la revista es ‘TV y Notas. Cambié de ‘católico’ por ‘cristiano’. En aquella época eran cristianos y eran muchos grupos, no un solo bloque de cristianos.