memos-2Estimado lector, comienzo por el individuo. Entonces, estoy en contra de la tortura. Estoy a favor de que los responsables de los memos, y sus escribientes, se defiendan públicamente en un tribunal, a la vista de todos, como suele hacerse en una democracia. Para mí, el asunto resulta simple porque juzgo a los hombres por sus acciones y no por sus palabras.

¿Por qué? Una explicación sencilla, las leyes no son infalibles, pero por regla general pretendemos dejar a la barbarie atrás, y como si fuera poco, constan estudios que concluyen que bajo tortura la gente da cualquier información para que los dejen de torturar. Si eres de los que piensas que todo se vale en la lucha por ‘la patria’, entonces, dejando a Hitler a un lado que pensaba exactamente lo mismo que tú y no le molestaba la tortura de los demás (la de él no, por supuesto), y eres de los que piensan que los medios justifican el fin, OK.  La libertad personal sigue siendo para mí, admirable.

Sin embargo, también me parece admirable el otro lado de la moneda, que existan centinelas y entidades vigilantes, tan necesarias y tan ausentes en los despotismos, que exista una ley como la nuestra, llamada  Freedom Of Information Act (FOIA) y que ambas concertadas nos recuerden específicamente algo sobre ética. FOIA no existe porque a alguien se le ocurrió ser magnánimo, naive o pacifista Art Decó. Existe porque concurre un sistema de valores civilizados con lo inefectivo de la técnica del hombre todopoderoso escondido entre las tinieblas y haciendo bribonadas.

En este tipo de reflexiones de formas y contenidos, el lugar y las circunstancias, pesan. Debo recordarles que yo lucho hace milenios por ‘la Matria’, ya la patria ha llegado a convertirse en una substancia mortífera. Y como mucho depende de cuán protegido estás (aquí hay un ejemplo encontrado que no puedo recomendar porque no lo conozco y aquí otro más que comprobado), también depende de cómo razonas en latitud y longitud; y de si sumas o restas el hecho de que aquí abajo, hacia el sur, parece imponerse otra la ley muy distinta de la selva, del toro, del león, de la serpiente, pudieras concluir que esos animales específicos de la escritura apologética no deben procesarse. Esos instrumentos están ahí para otros, por ejemplo, para los conejos, los pájaros, los perros, los gatos domesticados nativos o inmigrantes y otros animales del corral que han dejado de sentir la autonomía personal y hasta han dejado de actuar con el instinto elemental de sobrevivencia.

¿Y sabes qué puedo decir? Vale. Vale siempre y cuando no me obligues a lo que suelo llamar zombinismo naturalizado.

De zombies y parlanchines se nos llenó el costal. Difícil jornada. Pero yo perduro consciente de que mi meta es Ser. Y cada 24 horas intento sumar acciones para la vida y resto muchas otras para evitar las heridas, las torturas, las muertes, todas, aún a cambio de los efectos colaterales.

Porque al final, todos vamos para el mismo hoyo. Madre Tierra encima. Ecosistema transformando tanto a la vaca, al toro, al chivo o la chiva. La otra vida es cuestión de fe individual. El saldo de ésta, cuestión de aquí abajo, responsabilidad de todos y cada uno de nosotros. Qué karma, chaquespeare.

Para leer sobre los memos tenebrosos: CNN los tiene enlazados. FOX los tiene enlazados.

Para leer lo que dicen de estos memos de torturas aprobadas entre 2002 y 2005:

DOJ Releases Controversial Torture (ABC)                                                                                    

CIA interrogation tactics: a terrifying ordeal (AP)

DOJ Memos Reveal Legal Thinking Behind Controversial Bush Terrorism Policy

Obama releases Bush torture memos (Guardian, UK)