te-chino-tradicionalLlevo días contemplando la campiña, toda, hasta este último conglomerado del té y les confieso que ya habito la nube decimoséptima del nubarrón. Me quedo atónita… y me repito, pero van a ganar los buenos.

Bromeo. No, ahora es en serio. Sin remedio, tengo que concederle parte de cognición a un amigo que me decía en cubano hace unos días: “Olvídate de eso, niña, no hay arreglo, son muchos cables sueltos y todos a la vez haciendo corto circuitos”. Oh.

Lo sobresaliente: Ver a los GOP concentrando a sus bases aunque sea sobre lo mismo de siempre, a pesar de que lo mismo estuvo persistentemente ahí por ocho largos años y ha sido segmento y es trozo de este pelotear. ¿Por qué? Aún mantengo aquello de que es sano ver vivos, al menos, dos entes empaquetando el bolso. Yo preferiría cuatro o cinco o cien entes, pero eso es otra historia… ¿de extraterrestres?

Lo peor: Ver a esas plataformas de los tea parties aplaudir en FOX el comentario de un músico que supuestamente es pro ‘tea party’ y  que los llama, en su propia cara, stupid people… y ellos aplauden. Oh, my…

Paso de un canal al otro y del otro al otro y de nuevo al primero. Puro ejercicio.

Lo inverosímil: Contemplar los tres canales en pleno baile: CNN, MSNBC y FOX. El primero, CNN, poco de tea party, algo de los taxes de Obama (¿a quién le importa?), otro poquito de piratas somalíes, otro… ¿merece la pena seguir? MSNBC enfatiza que la reforma de impuestos ya viene en camino de parte de Obama, que a finales de este año… ¿vale la pena seguir? FOX entrevista un tea party y otro tea party y niños tea party al que Cavuto le pregunta si no tiene miedo a crecer endeudado… y dice, además, que estos tea parties no son políticos que hay tea fiesteros de todos los espectros del vientre tutor… ¿vale la pena seguir?

¿Dónde estaba esta multitud del té el año pasado cuando comenzaron los bailouts?

Algo sabemos. Algo se nos escapa. Algo parece cierto: ¿Dónde estaba CNN y MSBC? Pujando por Mr. Obama. ¿Y FOX? Aterrorizando con Obama.

Te digo. La paradoja nacional estaciona en el mismo parking lot, rep-dem.  

¿Lo improbable? Dos cosas. Una, que los reps adivinen finalmente que por alguna razón perdieron y que no estamos ni en los 60 ni en los 70 ni en los 80 ni en los 90. Eufemismo. Segunda, que los dems adivinen que por alguna razón ganaron, pero que no sólo de promesas, a 10 años, vive el hombre. Otro eufemismo.

Bon apetite. Ya habito la nube decimoséptima del nubarrón. Independiente, reconquistada. Pero seguiré votando… o botando. Cursi, ya sé. Pero ¿qué me dicen de estas inferencias y de estos reflejos automáticos de aquí, de allá, cerca y lejos de mí? Punto y aparte.

Los invito a mi propia fiesta de té. Simple. A continuación les dejo lo que escribí hace unos meses sobre el té; y donde, entre otras cosas, les cuento que es el proceso el que define el tipo de té y que este llega a ser negro, oolong, verde. Pura oxidación, la responsable de las diferencias. Yo, pues, me quedo con el verde… escrito en mandarín (dice Wikipedia, no hablo en chino), se los dejo ahí, en la imagen.