aig-donaciones-2000-2008Para esos afortunados ‘too big to fail’ como la aseguradora American International Group (AIG), todo está planeado de acuerdo a intereses especiales, llenar los bolsillos a pesar del espantoso performance y de los trillones de dólares que ha mal asegurado alrededor del mundo en ‘credit default swaps’ y otras tantas acciones. Por ejemplo, el presupuesto de Educación, según el U.S. Department of Education es de $68 mil millones anuales, divididos en $59.2 mil millones en ‘discretionary’ y $9,4 mil millones en ‘mandatory’. AIG, hasta la fecha, ha recibido 170 mil millones de las arcas públicas en menos de un año, y en el 4to período de 2008 declaró pérdidas de $62 mil millones, ha pagado, entre otros, $22 mil millones para satisfacer deudas de los contratos ‘swap’ (la basura) y a las municipalidades de los estados, $12 mil millones. Ahora, AIG anda en proceso de seguir con la práctica de los bonos a ejecutivos, y desea pagarles $165 millones, por supuesto, del dinero que ha recibido de los taxpayers. Y recuerden el spa, eh. No se pierdan lo que ha pagado contra lo que ha recibido. (Ver Updates al final)

Y para que vean cómo se desenvuelven de bien estas especies financieras en relaciones públicas y por encima de la política, entré a Open Secrets y AIG parece muy ‘bipartidista’. En el 2000 donaron mucho más a los republicanos. En el 2004, un poco más a los republicanos aunque Kerry recibió una buena suma. En el 2008, fueron los demócratas los que alcanzaron más donaciones de campaña.  Ellos ven venir la ola y se suben a ella. Interesante, Obama, W. Bush, Mc Cain, Guliani, en fin, vean ustedes los detalles.

Sigo en las mismas. En la responsabilidad fiscal me exigen a mí, arman pataletas con los programas de servicios comunitarios, con la educación recortan, y a gente como AIG, ‘too big to fail’, aunque por culpa de ellos y otros como ellos hay más de 12 millones de desempleados en año y medio (y eso que no se cuentan los miles que no se reportan), son apapachados por Washington.

Money talk. No digo yo si el dinero donado a campañas habla… y habla altísimo. Mientras, las comunidades sufren y siguen esperando mejores tiempos, representantes comprometidos con la prosperidad de sus distritos, mejor calidad y seguridad de vida.

AIG Open Secrets  / 2000 Top recipients / 2004 Top recipients / 2008 Top Recipients

Y ésta, Finance/Insurance/Real estate, contribuciones de campaña desde 1990 al 2008. No se la pierdan.

UPDATE: 10:15 PM.– Parece que AIG no podrá pagar por los préstamos que el gobierno ya le hizo ($170 mil millones): Taxpayers unlikely to be fully repaid in AIG mess

El documento con los detalles describiendo hacia dónde ha ido el $$ de los préstamos. Otra copia de lo mismo en el NYTimes.

Más explicaciones sobre los bancos (especialmente internacionales) que han recibido $$ de AIG, en el NYTimes aquí. Algo que demuestra lo interconectados (y centralizados en unos pocos gigantes) que estamos. Del enlace anterior, el gráfico, a la derecha, parece ser uno de sus errores mayores, las ‘weapons of financial destruction’ llamadas ‘credit default swaps’. De ellas, AIG ha asegurado $284 mil millones en deudas corporativas y $141 mil millones en mortgages (préstamos de hipotecas) europeas.

Pero sus ejecutivos y altos empleados la han pasado bien, observen la segunda tabla y lo que han recibido de compensaciones, especialmente, en el período entre 2001-2007, la cifra asciende a más de $400 y hasta $600 millones dividido entre 400 empleados.

Parte de la historia de AIG y el cuento de la Buena Pipa de los ‘too big to fail’, aquí.

Continuará…

Update: 17 de marzo, 2009.- Bonus AIG, a dónde fue el $$:

The Wall Street Journal tiene los detalles y un enlace a la carta del New York Attorney General Andrew Cuomo sobre cómo AIG distribuyó bonos con nuestro dinero:

11 personas que ya NO trabajan en AIG. $4.6 millones para uno de ellos, $1 millón para cada uno de los 10 restantes.

22 individuos que recibieron $2 millones cada uno. Total: más de $72 millones.

73 individuos que recibieron bonos de ‘retención’ por $1 millón o más.

Vivir para ver.