obama-biden-4Vicepresidente, Joe Biden. Felicitaciones a ambos y ni nos tienen que contar, ya sabemos lo que les espera en Washington. América seguirá de cerca cada ley, cada medida, cada controversia, cada logro, cada desastre como no lo había hecho desde la Gran Depresión, con muchísima atención. América, en general, ha hablado, quiere progreso y pragmatismo, no parece interesada en  ideologías obsoletas, ataques infantiles y guerritas culturales. Ya a muchos de nosotros se nos ha esfumado casi todo. No es posible ganar un salario que solamente paga una renta y sobrevivir por más tiempo. Ya sé, los retirados viven en otro mundo, aunque también sienten el caos, pero los que aún trabajamos, sabemos de lo que estamos hablando.

De las elecciones, un detalle: ¿Saben cuánto gastó Obama en la Florida solamente? $35 millones contra 8 millones que gastó McCain. Lleven estas cifras a nivel nacional. ¿Por qué Barack Obama tuvo ese enorme apoyo de millonarios, clase media, pobres, de diferentes partidos? Una palabra, que fue el motto de su campaña: Cambio. Desde arriba hacia abajo y de derecha a izquierda, la mayoría de los americanos sienten el peso de W. Bush a unos niveles tan descomunales que se tradujeron en estos resultados.

Debo recordarles a los apasionados partidarios que hasta la esposa de Cheney le otorgó a Obama rango familiar  sanguíneo en su libro. De la noche a la mañana, Obama era primo de Dick Cheney. El hijo de Ronald Reagan apoyaba y apoya a Obama. Una cadena de célebre republicanos de siempre pasó de bando para apoyar a Obama. Entonces, no sufran,  el triunfo de Barack Obama ya venía consumándose y casi siempre pareció inevitable desde las primarias.

También y desde que comenzaron las primarias, cientos de negocios, Wall Street, grandes corporaciones, multimillonarios, inundaron las arcas de los candidatos demócratas, especialmente de Hillary Clinton y de Barack Obama. Ocho años de W. Bush y el país se encuentra hoy en un estado deplorable. Todos los preceptos reps, menos gobierno, compasión, bipartidismo en Washington rodaron por tierra cuando W. llegó a la Casa Blanca. El país entero contempló la llamada ‘revolución republicana’ con Presidente, Senado y Congreso republicano.  Entre los detalles que resaltan: América fue engañada con la guerra de Iraq con inteligencia falsa, casos de corrupción entre los Reps, las arcas públicas asaltadas, maniobras de concentración de poderes ejecutivos (recuerden que este país se fundó sobre las bases de una cuidadosa división de poderes reflejada en la Constitución) y sumen al desastre una serie de pólizas erróneas y el libertinaje (que eso no era libertad) promovido en los mercados. América reaccionó, y como solamente llegan dos candidatos a las finales, esto de elegir presidente se convierte en ‘tin marín de dos pingué’ para los indecisos, ajenos a las pasiones partidistas, a las guerras ideológicas y hay que recordar que esos votantes silenciosos son una buena porción del electorado.

Cierto, ya es histórica la elección de un presidente negro por primera vez en Estados Unidos. Los afroamericanos se redimen. Oprah, Rev Jesse Jackson, Colin Powel, lloraron ante el acontecimiento. Ahora, como ha dicho el mismísimo Rev. Al Sharpton Jr. en un programa de TV hace unos días, ‘queríamos manejar el avión, ahora, más nos vale hacerlo bien’ (la cita no es exacta, pero muy aproximada). Todavía, para aquellos que observan de cerca las encuestas,

Barack Obama no rompió los records esperados en un año a todas luces Dem. Pero hay que reconocer  la excelente campaña de Barack Obama. Las colisiones que fue capaz de edificar, unida después a la gente de Hillary que él pudo convencer gracias a la histórica también, ayuda de Hillary Clinton y de Bill Clinton. La prueba está en los pasos que está dando en su gabinete. Y finalmente, los independientes dejarona  McCain rumbo a Obama. Otra esencial que hay que reconocer, la cantidad de dinero que América puso en sus manos, mucha de ella, gracias a Internet.

Y la última, su especial encanto entre los jóvenes. Hace 40 años, los padres de esos jóvenes se graduaban con un préstamo estudiantil que pagaban con intereses de un 2%. O salían a trabajar y encontraban beneficios, protecciones laborales, seguro de salud, aumentos periódicos y un retiro decente. Ahora, los jóvenes pagan hasta un 14% de intereses. Lo que existía hace 40 años para sus padres ha deparecido para ellos. Entre ellos, miles de puestos de trabajo que han partido rumbo a otros países.

La concreta es esta: América votó Dem porque está harta de promesas Reps no cumplidas. Votó por encima de la guerra cultural, tan divisiva y tan manipulada en la política desde los años 60. Votó Dem para recordarles a sus representantes en Washington que decirle SI todo el tiempo al presidente en contra de los intereses básicos de los electores -la mayoría ubicada en esa escala de $0-$50.000-que los pusieron en Washington para que los representara, tiene un precio. Eso lo vieron muy bien nuestros representantes, especialmente los del distrito 21 y 25. Por poquísimo,  pierden su puesto.