La historia es triste, pero con final feliz. En el parque cerca de donde doy clases, una de mis alumnas se encontró esta perrita. No es el primer animalito que dejan allí, especialmente en estos tiempos (foreclosures). Todos los días aparecen otros y otros. Mi alumna se llevó a la perra para su casa y miren la sorpresa. Hoy conocí a mis nuevos vecinos, casi acabaditos de nacer.