Ya quedan siete días y el país tendrá nuevo presidente. Vital, urgente, necesario, salga quien salga, porque peor de lo que estamos no imagino nada. Todo parece indicar que los vientos favorecen a Obama, pero hasta el 4 de noviembre, nadie puede estar seguro.

Las encuestas de hoy de Gallup se las he dejado en el cuadro. Resalto en el título uno de los indicativos más neurálgicos. Gallup tiene encuestas bastante confiables a través de los años. La encuesta de ‘Votantes Registrados’ lleva el conteo de cada encuesta diaria entre todos los votantes. Pero tiene un modelo que hasta ahora ha servido para conocer quién ganará las elecciones. Se llama ‘Likely Voters Traditional’ y ya saben que no es lo mismo estar registrado para votar que ser un votante activo (Likely). En ella, hoy (desde el viernes hasta el domingo), Obama apenas supera a McCain en dos puntos, 49-47. Ese modelo predijo la victoria de George W. Bush en el 2000 y en el 2004.

Este año, Gallup ha expandido su modelo ‘Traditional’ de posibles votantes. Se llama ‘Likely Voters Expanded’. En ella Obama disfruta 10 puntos de ventaja,  53 contra 43 de McCain.

En noviembre, posiblemente (yo diría casi un hecho) los Dems ganarán varios puestos vitales en el Congreso, en el Senado y en las gubernaturas estatales.  Pero de la presidencia, aunque los indicativos de más de 20 encuestas favorezcan a Obama, los ‘likely voters’ son los que cuentan. Y también contarán, por supuesto, esos millones de nuevos votos que se inclinan este año por Obama. (Más aquí).

Nadie sabe. Ni los encuestadores. En noviembre nos enteramos suponiendo que no haya otro conteo que dure un mes como sucedió en la Florida 2000. Para mis amigos ‘extranjeros’: No pierdan de vista que el voto popular es uno y el de los colegios electorales es otro. No gana el que más votos populares tenga, gana el que tenga más colegios electorales, como pasó con Gore-W. Bush en el 2000. Hasta hoy, Obama encabeza y supera los colegios electorales, pero todo, todo, son tentativas basadas en encuestas generales, no de ‘likely voters’. Si Hillary Clinton hubiera sido la elegida de los Dems, muy posiblemente estuviera muy, pero muy por encima en las encuestas. Una cosa es cierta, si gana Obama y los Dems obtienen la mayoría en Washington, veremos una nueva era en casa. Si esa era será buena, mala o regular, ya la historia dirá. Los milagros, como ya les he contado, se le escaparon a Pandora de la caja. En ella quedaron solamente la Fe, la Esperanza y la Caridad. Darán fuerzas, pero ninguna de las tres dan de comer.

¿Reforma electoral? Já.