La pregunta que ha comenzado a hacerse medio mundo y que comento aquí está relacionada con la respuesta dada por la candidata VP-R Sarah Palin sobre ‘La doctrina Bush’ en su primera entrevista a ABC. Un VP, así como un presidente, debe estar informado, al menos, de los errores que le precedieron para no repetirlos. He estado leyendo sobre eso. Acabo de encontrar a Dan Froomkin en The Washington Post con una recopilación a propósito de la ‘La doctrina Bush’ titulada ‘What Is the Bush Doctrine, Anyway?‘ que me parece más que acertada porque condensa y descifra en general la supuesta doctrina y los métodos probados y erróneos muchos hasta el 2008, también resume a Afganistán, Iraq, Pakistán, Irán, India, a la actual administración, a la campaña 2008. En una palabra, lo que tenemos de mesa servida, heredado del pasado lejano y reciente que requiere urgente atención, según mi opinión. Destaco algunos puntos:

Uno, la definición de la doctrina, que según Gibson, el entrevistador de Palin en ABC, se resume al derecho nuestro de iniciar una guerra preventiva si hay información ‘verosímil’ de que Estados Unidos va a ser atacado. Froomkin habla no de una, sino de las varias ‘doctrinas Bush’ citadas por los pundits: Unipolar Realism, With Us or Against Us, Preemption, Freedom Everywhere, y la sexta hasta el día de hoy, “absence of any functioning doctrine at all.” Palin no llegó con su respuesta a la altura requerida para un VP, y para ‘pilotos automáticos’ ya con W. Bush tenemos de sobra, pienso yo.

Dos, el panorama crónico internacional, en cuanto a política exterior y que, al fin y al cabo, influye y determina agudamente en la prosperidad interna de la nación. Esto se condensa aquí , citando varios reportes de prensa especialmente dirigidos a ilustrar cómo, en el 2001, los talibanes y Bin Laden estaban en Afganistán, más lejos de lo que ahora se encuentran de las armas de destrucción masiva. Ahora, pues andan por Pakistán que tiene bombas nucleares y ese país es enemigo acérrimo de India que también posee armas nucleares y el presidente W. Bush, que fue a Iraq en ataque preventivo porque había que eliminar la posibilidad de que los terroristas las poseyeran, ahora (7 años después de Afganistán) está tratando de pasar un acuerdo en Washington para darle acceso a la India a tecnología nuclear (update: pasó hoy / update 7 de octubre: Bush firma y hace ley el tratado nuclear U.S-India), levantando así, si lo logra, un embargo nuestro de casi 30 años a la India en cuanto a material nuclear se refiere. Un arma de doble filo frente a Pakistán. Otra, bajo la administración del anterior presidente de Pakistán, supuesto aliado americano, se ha fomentado lo contrario a nuestros intereses, la protección de Bin laden en territorio paquistaní, peor aún, algunos militares pakistaníes (¿que controlan las armas nucleares?) simpatizan con nuestros enemigos. Y peor aún, pienso yo, es ese financiamiento que le hemos dado a Pakistán y que este lo ha usado para hacer más poderoso su ejército, no para combatir a los talibanes y Bin laden en su territorio. Y le hemos entregado billones. Otra mía, Afganistán, guerra olvidada, ahora resulta que necesita, siete años después un ‘surge’ debido a la proliferación y control talibán de buena parte del país.

Tres, el comentario sobre el review del último libro sobre Bush “The War Within’ de Bob Woodward y que registra entrevistas con el presidente G.W. Bush que él describe como defensivas. En general, según el review del libro basado en entrevistas con los altos funcionarios de la actual administración, esta administración ha tenido conflictos internos entre el Pentágono, el Departamento de Estado, en el departamento de defensa entre civiles y uniformados, entre neo conservadores y el personal más pragmático. Woodward dice que Condoleeza Rice no le presentó las quejas a Bush porque el presidente casi siempre ‘demandaba optimismo’; y como Secretaria de Estado, ella no sentía que era apropiado criticar al Secretario de Defensa Donald H. Rumsfeld. Ya sabemos ‘la gracia’ de Rumsfeld: El invento para ir a Iraq, aún en contra de la CIA, y que le costó su puesto. A finales de 2006, después de las investigaciones sobre la guerra, los resultados eran inquietantes; y la Casa Blanca puso a Stephen Hadley, encargado de ellas, con las manos atadas y a hacer silencio por temor a que la prensa se enterara de los resultados de las investigaciones oficiales. Su argumento: los reps iban a verse afectados en las elecciones si el país contemplaba esfumarse ‘al héroe’ presidente que pertenecía a su propio partido. Los números de Bush siguen bajando, tanto que ni siquiera fue a la fiesta de su partido, tanto, que el candidato McCain sólo mencionó la palabra ‘presidente’ una vez durante su discurso… a pesar de que ha votado con Bush, según él mismo, más de un 90%.

Mi resumen: Les recomiendo ver esta caricatura. Sé que todos los gatos no son pardos, menos en el partido rep. dentro del cual tengo amigos y familiares que estimo y respeto. Pero los gatos pardos del partido rep —algunos los llaman neocons—, durante dos décadas y en ocho años de control de las tres casas de poder, Casa Blanca, Senado y Congreso han hecho mil trastadas, han tratado de controlar y conseguir más poder para su grupo aún a costa de muchos reps —que sacrifican a su electorado para ser leales al grupo que maneja las decisiones detrás de las cortinas— y esos neocons han carecido del más mínimo sentido común, han silenciando a los críticos aún en su propio partido arriesgándonos a todos en pos de lograr más para su propio interés. Los resultados de sus monerías administrativas y de sus estrategias están ya en nuestras ciudades. Así de grande, inefectivo y desmadejado es su despelote. Pregunta: ¿Cómo es posibe que nosotros, a nivel de comunidades podemos lidiar mejor los unos con los otros independientemente de partidos e intereses? ¿A la administración Bush le ha tomado siete años llegar a este punto donde resulta que hay más peligro, más crisis económica, más incertidumbre futura ahora de que los terroristas logren obtener armas nucleares que las posibilidades que había antes de la guerra de Afganistán? ¿En ocho años no ha existido la posibilidad de concentrarse en esos controversiales manejos del sector financiero y de que la economía crezca y se revitalice? ¿Los reps merecen otra oportunidad en el 2008?

Yo pienso ahora mismo que no la merecen. En español existe un refrán que dice: “Es tan culpable el que mata la vaca como aquel que le aguanta las patas”. El silencio es una manera de ‘aguantar las patas’. Desde hace mucho les he dicho que a mí no me importan las personalidades ni los partidos a la hora de votar. Mis decisiones de voto tienen en cuenta dos cuestiones mayores: Una, quién me tiene en cuenta. Dos, quién probará otro método más pragmático e inteligente para salir de este potaje siniestro en el que estamos todos metidos. Y algunos amigos, más cínicos que irónicos, me preguntan, ¿y tú crees que los dems van a arreglar esto? Mi respuesta: No lo sé, probablemente sí, probablemente no. De lo que estoy segura ahora mismo es que los reps de conciencia están con las manos atadas (y en las espaldas) por obra y desgracia de un sector de su partido que llaman neocons y que estimulan el pro gallito de pelea, pro a favor del 1% de los americanos, pro petróleoDrill, baby drill‘, eso no es un chiste, es una infracción que amenaza a los propios reps y es un canto monomaníaco, (lean sobre un nuevo escándalo, Dept. del Interior / Reuters), pro menos presupuesto de las arcas públicas para mí y más para ellos en contratos jugosos, costosísimos y controversiales. Yo sigo con el mismo sueldo de hace cinco años en parte porque, cada año, esos más de 2.6 trillones del presupuesto nacional —taxpayers— van a parar a todas partes primero, y después, sus administradores dejan caer unas migajas para la educación, la salud, mis problemas de ciudadana de a pie. Mientras esto ocurre, bajamos escalones a nivel global (tenemos el oneroso ¿15? / OECD) en preparación de las nuevas generaciones.

Mi conclusión más allá de las elecciones: El caso es que pienso que no se debería tolerar, bajo ningún concepto, ni siquiera en medio de la guerra, que un presidente deje el país peor de lo que lo ha encontrado. Tiene que dejarlo mejor, más preparado y más seguro. Nos eliminaríamos las maquinitas retóricas, los candidatos a presidentes o funcionarios dirigidos por control remoto en cada elección cada dos años (estoy contando las elecciones locales), y seguramente tendríamos más y mejores personas dispuestas a ser candidatos y que sacarían la cara de la manera más cívica que un ciudadano puede sacar la cara, a favor del progreso y de la inmunidad contra el caos de su nación. Veríamos mejores candidatos presidenciales y tendríamos mejores líderes, ¿acaso no somos más de 300 millones de ciudadanos? En este caso particular de las elecciones 2008, prometo que lo pensaré muy bien de aquí a noviembre. No me siento muy ilusionada con ningún ticket. En realidad, no me gusta ninguno, para serles franca. Pero de lo que sí estoy segura es que en mi voto predominará mi propio análisis y una buena dosis de mi pragmatismo. La personalidad se las regalo a los que eligen por el que les cae mejor.

=========Nota: Para chequear qué es verdad y que es mentira, aquí tienen dos sitios generales que les he dejado a la derecha, bajo ‘Otros enlaces’ y con la palabra ¿Rumores?: Fact Check.org y Snopes.com, más amplio.