Los hombres al frente de Exxon Mobil, Shell, Chevron, ConocoPhillips y BP America volvieron al Congreso y ‘The Same Old Song on High Gas Prices‘ resume, con toda la carga irónica de nuestro escepticismo, este retozo de ajedrez entre el Congreso-ejecutivos del petróleo. Ya sabemos. Nadie hará nada más allá de lo de siempre, un poco para ellos, casi nada para nosotros. La desventaja es evidente. Resalto, que los ejecutivos de estas empresas han ‘ofrecido’ sus soluciones al Congreso, como por ejemplo, incrementar la producción doméstica de petróleo, explorar en suelo nacional y advierten (o amenazan) al Congreso de que si suspenden el impuesto federal este verano como han apoyado McCain y Clinton o se crean leyes para demandar a la OPEC por los altos precios del oil-oil, los resultados serán funestos y los precios subirán más. Agregan que ellos son inocentes ovejas regañadas injustamente, que los altos precios de la gasolina están fuera de su control. 

De la producción doméstica, no me hagan reír, señores del petróleo. Detrás de la aprobación para buscar el codiciado elíxir en suelo nacional, se quejarán de que necesitan más incentivos y reducciones de impuestos para seguir explorando, no es la primera vez que lo hacen. Explorarán, y después de mamar todo lo que puedan de la vaca federal ($$), descubrirán un yacimiento -pequeño, que el asunto es seguir viviendo de la investigación, la modernización de las plantas, refinerías y demás detallitos- y entre pan y pan, hueco y hueco, le echarán las culpas de todo lo que no les convenga a la gente que quiere proteger el medio ambiente. Total, para el caso, la opinión pública es fácil de manejar si se consiguen billones de ganancias trimestrales.

Quizás nuestra solución, en este específico asunto del petróleo, tenga que llegar a los extremos que plantea (o deja caer como amenaza también, gracias) la representante por California Maxine Waters: nacionalizar el petróleo como han hecho ya varios productores. A fin y al cabo, esto es un asunto de seguridad nacional:

…that perhaps the American oil industry should be nationalized, acknowledging that it was an “extreme step” but one that might be necessary if outsize profits and exorbitant gasoline prices continued.

Subrayo: el petróleo es un asunto de seguridad nacional. Aborrezco estos términos, pero por años y años esta gente de la industria ha estado jugando con todos. Y su cinismo ante la crisis es proverbial. Así que no vendría nada mal un buen escarmiento. Siguen siendo empresas privadas que viven del $$ federal=nuestro. En este gráfico del NYTimes tienen quién produce, quién consume y quién le vende a Estados Unidos. La página con más enlaces e información de esta pesadilla, también del NYTimes, aquí.