¿La edad promedio de los bloggers es de 14 años? Pero aquí no termina todo. Los medios de comunicación tradicionales (MSN) han descrito a los blogger como adolescentes y han restado importancia al impacto que pudieran tener en la opinión pública al comentar una encuesta del Pew Intenet & American Life Project publicada en estos días.

Todavía pueden entrar en este enlace, si viven en EE.UU y dar su opinión como simples usuarios de Internet o como bloggers. ¿Más estadísticas? El 85% de los bloggers (cuya edad promedio es de 14 años) leen los periódicos todos los días y ven las noticias.

¿Asombroso que los ‘teen’ tengan 57 millones de lectores? No. Yo me siento orgullosa de los que conozco. Son difíciles de conquistar, es cierto, pero una vez ganada su confianza tienen mucho, pero muchísimo que enseñarnos a los adultos.

This leads to one obvious conclusion. I gotta get a cat. Because as a blogger, the rest of the qualifications are pretty much out of reach. This all comes up because the prestigious Pew Intenet & American Life Project has just finished a look at bloggers: who they are, what they do, and whether or not they do it in their pajamas. (Not so much on the PJs, it turns out.)

The results are not just surprising, but hopeful. For one thing, you might want to cancel the caterer for the funeral for the death of the American newspaper. The study found that 85 percent of bloggers “read newspapers” and half of that group does so “on a typical day.”

Just to add to their interest in current events, nine out of ten watch the news on television. That’s significant because the Pew survey estimates that there are some 12 million bloggers in the US and they are being read by 39 percent of the population, or 57 million readers. That’s a lot of cat chat.

And, the Pew study indicates, the numbers are growing.

Como verán el susto es mayor. Existen más de 12 millones de blogs, de estos bloggers, el 44% ha publicado en otros medios y los lectores de blogs ascienden a nada menos que al 39% de los que usamos Internet. Qué susto para los periódicos, las revistas y los ‘medios’.