El ganador a la presidencia de Francia puede llamarse presidente después del conteo de los votos. Hace unas horas, exactamente a las 1500 GMT, un 75.11 por ciento de los franceses (44.5 millones) habían ido a las urnas a votar. Cualquiera de los candidatos que gane la presidencia, Nicolas Sarkozy o Ségolène Royal puede decir que ha sido electo por la mayoría de los franceses. No es el caso de Estados Unidos donde la mitad no vota y el presidente representa, cuando mucho, a un tercio de la población. Shame on us.

Según los últimos sondeos, Francia se inclina por Nicolas Sarkozy (53-55%). Eso reafirma que más de la mitad del pueblo francés ha elegido a quién lo representará.

Para los que se dejan convencer por frases fatuas y demagogias: También debemos recordar que la Estatua de la Libertad vino de Francia, que la Constitución nuestra fue inspirada en la de Francia. Que Nicolas Sarkozy está separado de su mujer, viven en casas separadas y eso no le impide salir presidente. Que Ségolène Royal no está casada y obtuvo casi la mitad de los votos en Francia.
¿Por qué recordar? Porque aquí gastamos energías mezclando temas que no deberían pesar en nuestras campañas políticas. Porque la mala memoria histórica quiebra el camino hacia la eficiencia y la inteligencia, algo necesario cuando llega la hora de elegir a un líder.
El día que nosotros tengamos 75.11 por ciento de asistencia a las urnas, el país habrá ganado en razón y conciencia cívica. Mientras, la tentación hacia la oscuridad autoritaria puede imponerse y nublar la inteligencia. Sin ella, ¿qué puede vislumbrarse como destino?
UDPATED: El presidente de Francia, según Reuters/Francia es Nicolas Sarkozy con el 53 por ciento de los votos. La concurrencia a las urnas: un 85 por ciento.