El filósofo italiano Roberto Esposito publica en español ‘Bios: Biopolítica y filosofía‘ (Einaudi 2004). La práctica filosófica de Esposito se relaciona con la inmediatez, con la urgencia de repensar los caminos de la vida y la muerte, los conceptos de propiedad, la comunidad, la práctica política, el estímulo de ‘desactivar’ con urgencia las prácticas demasiado identitarias que desde el siglo pasado han desencadenado en guerras y muerte.

Inmediatamente pienso en la guerra, en las guerras de hoy. En el odio, en los odios de hoy. En el sectarismo, el etnicismo, la religiosidad, el nacionalismo exacerbado de hoy.

… “era necesario tener una mirada diferente (precisamente impolítica, aunque no apolítica ni antipolítica), capaz no de reactivarlas, sino de llevarlas a su agotamiento definitivo”.

Una mirada “impolítica”, y regala una palabra para los entusiastas de la inacción. Por eso lo ‘condenan’ con el término de ‘poshumanista’.

Para Esposito no hay nada más necesario que un pensamiento de comunidad. Pero no define la comunidad por elementos en común, según ha escrito para La Nación a propósito del lanzamiento en español de Bíos. La definición de biopolítica (vida —zoé, en términos aristotélicos— y política) es analizada por él en Bíos, y en sus palabras:

“La biopolítica no es un producto del nazismo, sino que el nazismo es el producto paroxístico y degenerado de una determinada forma de biopolítica”.

Alerta. Luz roja dentro y fuera; y Esposito no carece de ejemplos modernos para ilustrar su pensamiento:

un integrismo islámico decidido a proteger hasta la muerte la pretensión de pureza religiosa de la secularización occidental y la de Occidente, empeñado en excluir al resto del planeta de sus bienes en exceso”.

Resumo, leo, me entusiasmo. Más y más:

La guerra ya no es más la excepción, el último recurso, el reverso siempre posible, sino la única forma de coexistencia global, la categoría constitutiva de la existencia contemporánea. De allí, consecuencia de la que no hay que sorprenderse, la multiplicación sin límites de los mismos riesgos que se quisieron evitar”.

Nunca como en estos días, la política se practicó sobre los cuerpos y en los cuerpos de víctimas inermes e inocentes. Pero lo más significativo de la actual deriva biopolítica es que la misma prevención respecto del terror de masas tiende a hacer lo mismo que el terror y reproducir sus modalidades”.

Roberto Esposito emprende la búsqueda de una biopolítica afirmativa, que según él aún es un intento, una simple huella. Su trilogía, ‘Communitas’, ‘Immunitas’ y ‘Bíos’ recorren un camino de búsqueda o de incisión de una nueva política “entendida como producción continua de la diferencia, contra toda práctica identitaria”.

Más luces rojas. “Contra toda práctica identitaria”. En todo caso, no tenemos mucho tiempo. O buscamos rápido nuevas formas de coexistencias —porque cada elemento podrido de este todo llamado Tierra explota y repercute en todas las latitudes— o quedamos a merced de los nuevos nazismos, sean islámicos, asiáticos u occidentales.

Vuelvo a repetir los nombres de sus libros: ‘Communitas. Origen y destino de la comunidad’ (2003) e ‘Immunitas. Protección y negación de la vida’, 2005. ‘Bíos. Biopolítica y filosofía’, el último, y completa la trilogía.

Roberto Esposito forma parte de la misma generación de filósofos europeos entre los que se encuentran Giorgio Agamben (Roma), Jean-Luc Nancy (Francia), Peter Sloterdijk (Alemania), Miguel Morey y José Luis Pardo (España).

Fuentes:
La Nación, Biopolítica y filosofía
Foro De poetas y locos / Nestor M.
Edgardo Castro
El Clarín (Entrevista a R. Esposito)
Foto: La Nación/Katz Editores